type='text/css'/> Dos Corazones-Raxx: Oleada

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martes, 1 de mayo de 2012

Oleada


                                           -OLEADA-
Estoy acostada en la cama mirando al techo, con la mirada perdida y sumergida en mi cabeza, explorando a fondo mi cerebro.
Mis cabellos ondulados de color dorado estaban extendidos por la almohada dibujando rayos de luz apagados.
De el techo colgaba una gran lámpara cuyas bombillas se encontraban sobre unas pequeñas piedrecitas plateadas y unos metales bañados en oro que acababan en forma de espiral.
La contemplo de arriba abajo. Es muy bonita.
Quiero sonreír, pero mi rostro sigue intacto, como una escultura romana antigua, que no transmite ningún sentimiento ni emoción.
Quiero romper el silencio que se encuentra en la habitación pero no puedo, estoy con muchos líos en mi mente que me bloquean.
A mi lado descansa un hombre de cuerpo ancho, espalda robusta y brazos musculosos, con melena castaña, unos labios carnosos y unos ojos grandes y llamativos de color verde. Tiene la piel morena y en estos momentos está sumido en el sueño.
No puedo dormir, siento que mi vida no encaja, que mi vida en realidad no es mía, que la manipulan y no quiero dejar pasar delante de mis ojos, toda una vida por delante.
No puedo más, ya está, estoy decidida. En mi interior, una sensación que nunca antes había sentido me invade todo mi ser. Es… como una oleada que me quiere arrastrar, pero no se si dejarme porque no se si es buena o mala.
Me deslizo fuera de la cama suavemente, para no interrumpir el sueño de mi marido cuyo nombre es Marcus.
Me visto con cualquier prenda que encuentro en mi armario y guardo en una maleta lo más esencial  para llevarme conmigo.
Me miro en el espejo. Llevo puesto un vestido a rayas naranja que me llega hasta las rodillas con unas cholas blancas.
Tengo un cuerpo flaco y delicado, unos brazos pequeños y unos dedos finos adornados con unas uñas relucientes. Labios pequeños de color rojo intenso, una nariz achatada, ojos marrones claros con unas cejas finas que parecen cortantes y piel pálida y suave como la seda.
Ya estoy lista, lista para dejar atrás todo lo vivido, para dejarme llevar y sentirme libre y bien de una vez.
Contemplo unos segundos a Marcus que sigue sumido en el sueño.
-Lo que estoy por hacer, sé que es una locura-Hago una pausa para coger aire- Pero siento que es lo correcto y espero que algún día me perdones-Musito.
Luego desciendo las escaleras de madera sin hacer ruido y salgo de la casa adentrándome en la oscuridad de la noche.
Voy en busca de un lugar en este mundo abierto. Un lugar donde me pueda quedar, un lugar nuevo.
Uno, dos, tres pasos y me alejo de todo, pero siento que me libero. No quiero detener la oleada que me lleva, no se a donde, solo me muevo con ella. Nadie allí a donde voy, me conocerá y a nadie reconoceré, pero no tengo miedo, sigo adelante.
Sigo alejándome, decidida a dejar todo, a empezar de cero.
Pero hay algo que está conmigo y que nunca podré quitarme. Todo lo que viví lo sigo cargando y lo llevo muy dentro de mí, nunca lo olvidaré y siempre lo sentiré, aunque me valla a otro mundo, aunque me aleje lo más posible, siempre lo sentiré cerca de mí

___________________O___________________

Aquí la entrada asegurada de la sección relatos :)
Espero que os guste.

RAXX

1 comentario:

  1. No sé si esta entrada tiene continuación, pero la verdad es que me ha dejado un tanto intrigada, más por saber adónde llevará esa oleada a la mujer, qué es eso nuevo que la espera, qué la ha hecho moverse por dentro y tomar esa decisión. A veces todos sentimos la llamada de esa "oleada" y nos damos cuenta de que necesitamos un cambio es nuestras vidas. A ver si este es bueno. Un besito grande!!

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